La magia, Mis escritos

Pesadillas en cuarentena

Hay mil maneras de explicar el inconsciente colectivo pero la más sencilla sería la siguiente: todos tenemos una especie de gaveta innata en el cerebro ,en donde tenemos archivos guardados por el solo hecho de ser humanos, e incluso es posible que otras especies tengan el suyo propio. Es como una biblioteca universal donde albergamos símbolos que encuentran significados arquetípicos tales como la muerte, el amor, el ser, el yo, la justicia, etc. A estos arquetipos tenemos acceso permanentemente aunque es subconsciente y explicaría la lectura de oráculos. El acceso o la existencia de esos archivos se hace más evidente en los sueños o en los viajes psicotrópicos de chamanes que resultaban en pinturas rupestres curiosamente ilustradas por los mismos símbolos en diferentes culturas y tiempos (el espiral como símbolo del flujo de la vida, la mano como la identidad, los triángulos como la trinidad, el cuadrado como la estabilidad o el hogar, etc.). En diferentes personas el miedo puede traducirse en sueños de estar en la oscuridad por ejemplo, manifestando el instinto de supervivencia que se activaba en las noches sin luna al exponernos al ataque de animales salvajes cuando éramos cavernícolas. Muchas cosas salen de ese archivo inconsciente y que además no dejamos de alimentar.

Estos días de cuarentena todos podemos estar teniendo sueños intensos, pesadillas e incluso podemos estar experimentando fenómenos inexplicables, estamos viviendo una crisis mundial que nos está transformando profundamente y nos está generando inseguridad, inestabilidad y temor, todos los mecanismos de defensa están encendidos y el estrés se incrementa por lo incierto de la duración y efectos de la pandemia del virus real y el mediático. Desde antes que comenzara todo y ahora, muchos sueños salen a traducir nuestras emociones y “anuncian” de alguna manera lo que viene pues en otras épocas ya hemos pasado por eventos similares y podemos prever el desarrollo de los acontecimientos porque nos conocemos y porque estando en permanente comunicación nos compartimos unos a otros, así sea a través de memes.

A la explicación de lo que es el subconsciente colectivo, que pretende ser psicoanalítica desde mi infinita ignorancia, se suma otra de alguna manera más trascendental, pero esa la hago desde mi sentir si se quiere llamar, esotérico. A lo largo de la historia, justo antes de un gran evento traumático para la humanidad como la segunda guerra mundial, el hundimiento del Titanic, el ataque a las Torres Gemelas o una pandemia, en diferentes partes del planeta alguna gente experimentó pesadillas o posibles sueños premonitorios y hay pruebas de ello, mucha gente soñaba con imágenes de desesperación y muerte, con gente con quienes tenemos vínculos especiales dando mensajes místicos o haciendo despedidas e incluso sentían la presencia de fantasmas y sincronicidades. Han sido muchas las teorías que explican eso, mí favorita es la de Jung, pero personalmente añadiría que eso también es producto de la conexión entre la humanidad. Que hayamos soñado cosas similares e intensas relacionadas a lo que está pasando es prueba de la existencia de esa gaveta del subconsciente colectivo y de la permeabilización a planos aún desconocidos del el inmenso y misterioso campo de la psiquis humana, o si me permiten usar el término, de nuestra alma.

Sin ánimo de tener un discurso motivacional comparto mis reflexiones como bruja ya que no solo se ha incrementado lo que llamo intuición sino mis consultas y me siento con la responsabilidad moral de dar un mensaje que le dé luz a gente que como yo ha tenido momentos inexplicables y ha podido generar inquietud y bueno, no sienta mal un mensaje de aliento. En la mencionada gaveta colectiva tenemos miles de secretos o recursos para sortear este momento difícil, de manera que confiemos, ya sea por la existencia de un subconsciente universal que guarda información de miles de procesos de transformación y supervivencia anteriores, o la existencia de un verdadero vínculo de almas; estamos capacitados para sobrepasar este trauma y encontrar el aprendizaje que alberga. Dejemos que fluyan esos sueños sin imaginar que están anunciando un evento fatídico personal y nos recuerden inconscientemente la sabiduría ancestral, se procesan nuestras emociones más íntimas “mágicamente” y aprendemos a recobrar nuestro poder interior al entender que nada depende de nuestro control más que la manera en que elegimos interpretar la realidad.