Astrología, Blog

Piscis y la integración del ser

Pronto será el equinoccio y entrará el sol a Aries, por lo que quiero contarles del signo de Piscis que estuvo tan fuerte últimamente y por ahora despedimos para dar la bienvenida al inicio del año astrológico.

Historia: Piscis en la mitología se asocia al mito de Venus y su hijo Cupido. Fueron sorprendidos por el monstruo Tifón en el Éufrates y advertidos por Pan, escaparon por el agua transformados en peces atados con una cuerda. En la constelación vemos dos peces uno en el norte y otro en el oeste, uno representa la forma humana y el otro el alma divina; ambos necesitan integrarse antes de volver a la Gran Madre Sagrada, el todo.

La energía del signo: Piscis es el sendero del amor universal, su energía habla del deseo de ascender, pero como acto de huida de la realidad. El ascenso y descenso sin embargo tienen que ir de la mano, se complementan: el espíritu debe traer la plenitud de nuestra esencia al mundo de las formas. Así la primera reacción sea escapar, la sabiduría del signo que ya paso por todos los demás sabe que tiene capacidad inherente de poder experimentar la verdad desde adentro. Con el duodécimo signo debemos aceptar la pérdida de control para conectar con la humildad y entregarnos a una amorosa inteligencia mayor.

En tu vida: Piscis exaltado nos hace hipersensible, híper empáticos, serviles, queremos fusionarnos con todo pues tiene el recuerdo de un estado de consciencia divino en donde todo es unidad. Piscis necesita la energía marciana para construir un adecuado sistema inmunológico y un sano instinto de conservación, por lo que si tenemos alta energía Piscis debemos aprender a cuidarnos para luego vincularnos y ayudar a otros, conectando con la piedad y la compasión. Es común que la energía piscis tienda a alejarnos de ambiciones mundanas, lo que puede hacernos olvidar de pagar el seguro médico o no puede llevar a tener una vida holgada sin tener los recursos suficientes, es nuestro aspecto escurridizo y facilista. Es nuestro fantasma que tiende a la adicción y al ensueño, por lo que necesita incorporar el límite y la fuerza de acción. Si no, podemos ser ese artista increíble que no vendió jamás un cuadro, ese escritor que no terminó el libro, el enamoradizo que jamás tuvo una relación real o aquel que sacrificó su vida y sueños por los demás. Si no te identificas con esta energía, seguro tienes un amigo sumamente soñador que camina como flotando, el mismo a quien le cuentas que el medio ambiente está en crisis o una noticia política de impacto mundial y te devuelve una sonrisa mientras te cuenta el sueño que tuvo la noche anterior.

Era: Vivimos una transición energética, pero durante 2000 años hemos estado en la Era de Piscis que se ha caracterizado por los dogmas de fe como el difundido por la religión más popular que predica que el sufrimiento es necesario para “salvarnos” y que el hijo de dios se “sacrificó” por la humanidad. Nos hemos sometido a deseos y reglas de grupos de poder sin imponer nuestra voluntad sino muchas veces mirando hacia otro lado como en las guerras mundiales o en la inquisición, han sido comunes las sustancias y adicciones, como la más común hoy: a la tecnología. Han abundado falsos gurús y corrientes espirituales despegadas de la realidad y se ha promovido la renuncia y disolución de la individualidad en colectivos como ideales humanos. La imagen ha sido el medio de comunicación más potente y en los últimos 2000 años las más bellas manifestaciones artísticas, literarias y musicales han tenido lugar.  

Si quieres conocer dónde tienes a piscis en tu carta natal o qué tan neptuniano eres contáctame para una lectura astrológica o de tarot.