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Paredes saladas en Zipáquira

Por lo general en el imaginario popular se asocian las cuevas y lo subterráneo al infierno. En este caso, donde debería habitar el supuesto demonio, existe una Catedral de sal mineral.

Es más que un lugar religioso, es un destino turístico. La catedral está construida al interior de las minas de sal del Cerro del Zipa en el Valle de El Abra, en el Departamento de Cundinamarca, Colombia. Se encuentra a 48 kilómetros de Bogotá y se puede llegar en bus desde la terminal de buses, en carro particular o en el Tren de la Sabana.

Catedral de sal de Zipáquira | María Antonieta García R.

Las iglesias por lo general son visitadas por fieles católicos, pero ésta en especial es para todos. El último diseño, que data de 1995, fue necesario por la inestabilidad de la vieja estructura y se le debe al arquitecto bogotano Roswell Garavito Pearl y el ingeniero Jorge Enrique Castelblanco Reyes. Estar dentro de una montaña alimenta la imaginación y estimula los sentidos, como el del gusto, ya que si el visitante se atreve podrá probar las paredes y comprobar que se encuentra efectivamente rodeado de sal.

Catedral de sal de Zipáquira | María Antonieta García R.

El lugar es patrimonio cultural, religioso y natural y desde que la mencionaron personajes como Alexander von Humboldt en 1801, sigue apareciendo en múltiples referencias. Las primeras datan del siglo décimo cuando para El Zipa, jefe máximo de los indígenas y su pueblo Muisca, la mina consistió en una de las principales fuentes del recurso mineral y actividad económica. La Catedral de Sal es un monumento impresionante, pero lo más admirable es la belleza natural que en tiempos prehispánicos fue valorado como un regalo de la Madre Tierra.

Escultura en la Catedral de sal | María Antonieta García R.

Visitarla es un buen plan de fin de semana cerca de Bogotá, su recorrido dura de media a una hora y se puede hacer el recorrido de las estaciones religiosas, el recorrido de la minería, ver el vídeo explicativo, disfrutar de unas onces (snack), comprar un recuerdo simple o hasta una esmeralda, conocer el muro de escalar, el auditorio, el Museo de la Salmuera y hasta casarse ya que cada vez es más popular celebrar matrimonios en su interior. Esta herencia Muisca es un destino ideal de visita de fin de semana, para creyentes y ateos.

Para más información visite http://www.catedraldesal.gov.co/

Escultura en la Catedral de sal | María Antonieta García R.

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Tango secreto en Buenos Aires

Los invito a leer este post con banda sonora.


Todos saben que el tango es argentino, pero pocos están enterados que algunas zonas de Colombia se lo han apropiado y ahora hace parte de la cultura musical del país. Incluso algunas palabras del lunfardo se insertaron en la jerga colombiana como es el caso de “aguanta, bacan, boleta, billullo, cañar” entre otras. Antioquia, Risaralda, Quindio y Caldas son tan tangeros como lo son en el sur del continente.

          El amor por éste género en Colombia comenzó cuando de Argentina pasaban los discos por el norte rumbo a Estados Unidos que era donde los grababan. Otros dicen que llegaban los acetatos casualmente al país luego de haber sido distribuidos en España o Francia. El tango llegó a Colombia para quedarse. Lamentablemente el veinticuatro de junio de 1935 Carlos Gardel murió en un avión que salía del Aeropuerto Olaya Herrera de Medellín.

         Encontré en su tumba, en el Cementerio de la Chacarita de Buenos Aires varias placas de colombianos en su memoria. Me acuerdo de mi abuelita mostrándome una foto de mi abuelo, diciéndome “¿no cierto que era tan pispo como Gardel?”. Tal vez por todo eso terminé en Buenos Aires buscando la calle corrientes tres cuatro ocho. Mi primer viaje internacional me reencontraría con nostálgicos sonidos de mi infancia.

Tumba de Carlos Gardel | María Antonieta García R.

    “Cuando llegués, toca a la puerta tres veces tres. Llevá tacones.” Me dijeron al recomendarme una milonga secreta cerca a San Telmo, una casa en donde se toca y baila tango pero no tiene permiso para funcionar como bar. La clave funcionó. Estaba oscuro, todos fumaban y bebían Fernet con gaseosa. Algunas mujeres tenían vestidos muy elegantes, otras estaban de jean y camiseta y las que no tenían tacones simplemente se empinaban para bailar. Había un bandoneón, un violín y un piano. Fue de los mejores conciertos a los que he asistido, no por la calidad de la música o su destreza, sino por la cercanía. Nos mezclábamos todos. Se extendió una mano frente a mí y la tomé. Le dije que no sabía bailar y aseguró que no tenía que saber. Realmente no tuve que hacer nada más que dejar mi peso en la punta de los pies.

Tango | María Antonieta García R.

        Estaba feliz hasta que un tipo me preguntó de dónde era y cuando le dije que de Colombia dijo las palabras “mágicas”: Pablo Escobar, cocaína, cocalombia. No sabía que sería la primera, pero no última vez, que en un viaje alguien las mencionaría. Es la conversación más trillada e incómoda, más deforme ahora por la Serie de Netflix, Narcos. Si quieres parecer un idiota frente a la mayoría de los colombianos: menciona el tema.

        El tango se escucha, se llora y se baila, merece cierto respeto. Lamentablemente no he encontrado en Colombia sitios así, aunque sí muchos para sentarse a tomar mientras ponen discos de acetato: El Barrio Manrique en Medellín tiene su propia Casa Museo Gardeliana y en el centro el punto de reunión de la bohemia paisa, el Salón Málaga en pleno centro de la ciudad. En Envigado sobresale el bar tradicional Atlenal (para aquellos que quieran ver una colección de discos y fotografías clásicas de fútbol y del Atlético Nacional). Y en Bogotá hay muchos sitios de tango pero el más tradicional es El Viejo Almacén, en donde se precian de tener la más grande colección de discos de tango del país.

Bar Atlenal en Envigado, Colombia | María Antonieta García R.

        En la milonga secreta disfruté de una noche como a la antigua en una de las ciudades más grises y encantadoras de latinoamérica. A Buenos Aires le pasa como a Medellín o Bogotá: son incomprendidas y juzgadas por unos pocos, cuando en realidad son tómbolas en donde hay sitios increíbles, como la casa del tango secreto a la que llegué por casualidad. Amé la ciudad de los pobres corazones como la llamaría Fito Páez o la ciudad de la furia, Gustavo Cerati. Mi conexión como la de muchos latinos con Argentina es también musical, el rock en español argentino en su mayoría tiene letras que más parecen poemas, justo como pasa con el tango; letra, atmósfera, nostalgia y romanticismo compartido. Esos sentimientos que seguramente nacen de la misma frustración: amar un país que a veces traiciona.

Milonga y tango secreto | María Antonieta García R.

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Berlín: redescubriendo su lado underground

La ciudad más hípster y alternativa del momento puede ser Berlín, Alemania. Encontrar en ella lo que que le da carácter ya no es una tarea fácil pero tiene su recompensa.

Cuando aparece una moda quema todo lo que le rodee y es lo que parece que ha pasado con lo underground, pareciera que la etiqueta se le pone a un lugar por ejemplo y automáticamente la pierde, principalmente cuando se llena de turistas. El halo especial o casi secreto que tenía esa palabra en los noventas se desvanece. Así que, para buscar lo más alternativo de una ciudad hay que ir a lo que nadie recomienda, hay que perderse y encontrar lugares que tienen algo por revelar como el barrio Neukölln.

Berlín|María Antonieta García R.

Los barrios alternativos más conocidos

La mejor manera de recorrer Berlín es en bicicleta y si no se tiene se puede alquilar por poco más de diez euros todo el día. El lugar ideal podría ser la calle Karl-Marx-Alle desde Alexanderplatz hasta las dos torres de Frankfurter Tor. Se puede ir al Treptower Park hecho en honor a los caídos soviéticos de la Segunda Guerra Mundial o al Spreepark, un parque de atracciones de los años setenta que está abandonado y tiene un misterioso atractivo de película de terror con naturaleza.

Berlín|María Antonieta García R.

     El barrio Friedrichshain (en el este) no se queda atrás, sus fábricas industriales antiguas son galerías de arte urbano en el día y bares en la noche. Si la idea es salir de fiesta o tomarse unas cervezas (o mejor un shot de Jäggermaister) esta sería una buena opción, pues los espacios están llenos de grafitis y objetos interesantes. También se puede ir por el barrio Kreuzberg que queda al oeste, ambos en un único distrito y reconocidos por su buen ambiente. En este último se encuentra la mayoría de población inmigrante y por eso su oferta gastronómica es tan rica.

     Si la idea es ir de fiesta y lo que se quiere es algo más “elegante”, con estilo vintage en la calle Karl-Marx-Alle queda el Kino Internacional, un edificio del siglo veinte en donde hoy se hacen fiestas, exposiciones, espectáculos de moda y ciclos de cine. Otra opción para comer es hacer picnic en lo que era Berlín Oeste, en Urban Ufer. Un parque que se caracteriza por tener un barco abandonado que recorría el Landwehrkanal y como todo el resto de la ciudad, interesante y fotogénico arte urbano. Para continuar el recorrido se puede ir a la zona de Prenzlauer Berg, que en época comunista era ocupado por la resistencia. Hoy es un lugar de visita ya sus edificios son ahora cafeterías, bares y restaurantes que conservan el estilo de 1900 en su interior y en el exterior procuran poner luces de colores que le dan un toque decorativo muy especial.

Berlín|María Antonieta García R.

Etiqueta underground: Neukölln

Neukölln, en el sudeste de Berlín fue parte del distrito Bezire hasta 1920 cuando se adjuntó a la capital. Es un antiguo y humilde barrio obrero en donde durante la Segunda Guerra Mundial hizo parte del Sector Americano y hoy sobresale cada vez más por su oferta de restaurantes veganos y orgánicos y bares. Sus casas inmensas y viejas, algunas con jardín, son atractivas y la gente que allí vive en su mayoría es extranjera. Tal vez por esta razón pululan los deliciosos restaurantes y cafeterías turcas y rusas donde el café es excelente.

    Para llegar a este barrio se toma el metro hasta la parada Hermannplatz en donde está su plaza, que en las noches está llena de gente de todos los estilos tomando cerveza (pues aún se puede tomar en las calles de Berlín) y planeando qué bar visitar. Cerca junto al canal se puede visitar un mercado turco que abre los martes y viernes llamado Maybachufer y el domingo el mercadillo vintage de Neukölln Flowmarket o también se puede visitar alguna de las varias galerías de arte no tradicional.

Berlín|María Antonieta García R.

    En este barrio también se encuentra el parque Körnerpark que tiene una galería de exposiciones y una fuente. En verano se usa su invernadero para conciertos y otras actividades. Sin embargo, el que se lleva el premio es el parque que antiguamente fue un aeropuerto, el Tempelhofer Feld. Este lugar, que en las noches puede parecer algo tenebroso por la ausencia de luz, pero es uno de los espacios públicos más grandes del centro de la ciudad. Es ideal recorrerlo en bicicleta pues tiene las antiguas pistas de aterrizaje que funcionaron cuando el Berlín Oeste fue bloqueado en 1948. Espacios como este cobran vida una vez se reutilizan de una nueva manera, eso es lo que finalmente es la tendencia underground. Reciclaje y reinvención cada vez mayor de los sitios públicos y privados. Seguir encontrando lo alternativo en Berlín en un reto, una aventura de búsqueda de tesoros en una ciudad que de por si resulta alternativa entre la oferta europea.

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Trapitos al sol en el Raval

Dedicado a dos buenas amigas que en Barcelona fueron mi apoyo y compañía.

Una tanga sale volando, se soltó del gancho que la sostenía del tendedero de ropa de la terraza. Cae al piso, abandonada y solitaria, como una hoja que nadie recogerá y a nadie le importa. Un vecino la ve y al no identificar de dónde cayó imagina de quién sería, una mujer joven, hermosa seguramente. “¿Será la del tercero que tiene pelo negro?” La descripción concuerda con ambas, pero no era de la de pelo negro, era de su novia. Ellas cuidan de su ropa y tienen secretos, pero a veces una mirada inquieta o una prenda se escapa dejando a la vista una porción de intimidad.

     Un mundo secreto en el tercer piso, segunda puerta, de la Rambla del Raval. Sus fantasmas son testigos de un amor que nació entre redes sociales. Es un barrio en donde se encuentran en una esquina a cinco monjas y en la otra a cinco putas, grupos que se cruzan miradas y envidias. El Raval es árabe, es chino, es latino, dicen que es peligroso.

Edificios del Raval | María Antonieta García R.

      El edificio es una torre de babel, como tantas otras en la ciudad. En la noche oyen hablar en lenguas a los vecinos, su edificio tiene varios continentes. Aunque sólo conocen a una vecina española, una señora que vive sola. Tal vez su alzhéimer le permite ser más cercana que el resto de la comunidad. Una de ellas advierte mientra se ajusta la camisa “quiso regalarnos una cubeta para lavar la ropa que recordó habernos prestado. Le pagamos consiguiendo quien le pusiera un bombillo que llevaba tres meses sin prender.”

     Caminaron por la calle Caputxins hasta La Rambla. A Barcelona llegan los artistas, los museólogos, los periodistas, los modelos, los músicos, los actores, los que hacen de Barcelona una ciudad bohemia. Tal vez por eso es una ciudad libre, abierta y tolerante. Aunque también a Barna llegan los turistas, los rumberos, los zombies, los compradores compulsivos, los que caminan por La Rambla haciendo honor a su nombre; como un río humano fluyen de lado a lado comprando abanicos, helados y cañas.

Ropa extendida en los balcones del Raval | María Antonieta García R.

Ellas caminaron en La Rambla detrás de unos japoneses que tenían selfie sticks, salieron en las fotos y no les molestó verlas tomadas de las manos. “Hacemos parte del paisaje de Barcelona, amor.” Llegaron a la Carrer de Jaume I, pasan mucho por ahí, van a eventos culturales cada semana. Pretextos de las ciudades: a veces se cambia el Museo por un Bar como el Absenta o el Olimpic, por aquello de las tapas. Esa calle les hizo una reverencia. Se encontraron en la Plaza San Jaume la bandera del orgullo gay colgada del Ayuntamiento.

Pasando por el Ayuntamiento | María Antonieta García R.

        −Feliz día, amor−. Pararon en la mitad de plaza y se dieron un beso­.

      −Esto no lo podíamos hacer en nuestra ciudad, de hecho ni dejábamos la ropa colgada secándose a la vista. Nos dirían que no está bien visto.

      Pasaron por Santa María del Mar y llegaron al Passeig del Born. Fumaron un poco, sentadas en una banca junto a un habitante de la calle y descubren al frente una escultura de hierro sin ninguna mención. Les recuerda el baúl lleno de ropa que aún queda por lavar en su apartamento del Raval.

      −En Barcelona no sólo salimos tomadas de las manos, sacamos los trapitos al sol, amor−.

El Borne, Barcelona | María Antonieta García R.
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El nuevo año chino en Barcelona

En Cataluña sobresale la comunidad China por ser una de las más numerosas y tiene largos años de tradición en la ciudad. Por eso, su Nuevo Año Chino es siempre celebrado y pueden participar todos los habitantes y turistas que corran con la suerte de encontrar en el camino el desfile o programen su participación.

Un gran desfile chino recorre las principales de Barcelona. Esto y las actividades paralelas y eventos culturales en varias ciudades hacen parte de la celebración. El año nuevo chino se celebra el veintiocho de enero pero en Barcelona por lo general las celebraciones se hacen desde el ocho de febrero y se extienden las actividades hasta diez días. En el desfile se ven máscaras y títeres de leones, dragones, diablos catalanes, bailarines, deportistas e incluso castellers catalanes. Este año el desfile termino en el Arco del Triunfo y todo fue organizado por la comunidad china en Cataluña y el apoyo del Ayuntamiento.

Año nuevo chino|María Antonieta García R.
Desfile del año nuevo chino en Barcelona.

El año nuevo chino o Fiesta de la Primavera, coincide con el calendario lunar y como se vincula al zodiaco chino, en el 2016 se dedicó al mono y el nuevo año 2017 corresponde al gallo. Esto supone que el año tiene las características de ese “signo”, por lo cual el 2016 estuvo lleno de cambios, pérdidas y lecciones el del gallo está asociado a construir y fortalecer relaciones con parejas, compañeros o familiares. El elemento del año del gallo es metal por eso las personas deben ser cuidadosas este año con el dinero y las posesiones. La excepción es para aquellos que según el horóscopo chino sean del año del búfalo, serpiente o dragón ya que tendrán un año muy positivo en estos aspectos. Se recomienda la cautela y la planeación cuidadosa de proyectos ya que se favorece la energía intelectual y no la improvisación o especulación. En cuanto a los viajes se recomienda emprender viajes hacia el este y/o al sur.

La celebración va de la mano con varias actividades importantes para los supersticiosos entre las que se encuentran la limpieza exhaustiva de la casa con escobas viejas que después se tiran a la basura, uso de ropa y decoraciones de color rojo, comer en abundancia y esconder cuchillos y tijeras que atraen la mala suerte.

Año nuevo chino|María Antonieta García R.
Desfile del año nuevo chino en Barcelona.

Para las personas que no pueden viajar a China a vivir esta gran celebración, vivirla en Barcelona es un lujo y una gran oportunidad para tener un acercamiento cultural. Es recomendable estar atento a la programación de eventos del Ayuntamiento de Barcelona para saber en qué fecha exactamente se celebrará en este 2017. Ver los bailes tradicionales y las demostraciones de artes marciales es un placer para los sentidos, están llenos de color y los chinos por esos días son más generosos que siempre en sonrisas.

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Buena suerte en el desierto de la Tatacoa

3º13′ de Latitud Norte y 75º10′ de Longitud Oeste, cerca del Ecuador terrestre. El mejor lugar para ver estrellas pues no hay contaminación lumínica ni auditiva en una gran extensión. Pocos saben que Colombia tiene todos los climas y escenarios naturales posibles, incluidos los desiertos y cañones.

El desierto de la Tatacoa.

       Entre los destinos áridos del país sobresalen la Guajira y el desierto de la Tatacoa, este último en el Huila, cerca de Neiva. El desierto tiene dos zonas: una gris que llaman Los Hoyos y otra ocre que llaman Cuzco por su parecido con las montañas peruanas. El ‘conquistador’ español que llegó a ver ese valle lo bautizó “El valle de las tristezas” y luego se asoció a las serpientes venenosas que allí abundan, como la Tatacoa y cambio su nombre de nuevo. Las serpientes no se olvidaron ya que un dicho popular dice que cuando alguien esta muy malgeniado está tan bravo como una tatacoa.

Desierto de la Tatacoa | María Antonieta García R.

        Luego de ir a San Agustín llegué al desierto y me quedé en una posada, los campesinos que viven allí alquilan habitaciones o zonas de camping por módicos precios y sencillas condiciones. Además ofrecen comida tengan restaurante o no y en especial el cabrito asado resulta un plato exquisito. Muchos van también a buscar fósiles de dinosaurios. Solo me quedé dos días y una noche pero es un lugar para disfrutar varios días pues es fascinante. El día que llegué, una nube densa cubría el cielo y empecé a temer que no podría ver ninguna estrella. A las siete de la noche fui al observatorio astronómico que hay allá y me lo confirmaron, las condiciones no eran adecuadas y no se vería ni la luna.

        Luego de una charla con un astrónomo en la que nos hizo “imaginar” las constelaciones que habríamos podido ver, volví a la posada resuelta a volver otro día pues valía la pena el viaje y era evidente que las estrellas se debían ver increíbles desde ahí. En medio de camino comenzó a llover. No lo podía creer, la gente corría a esconderse, otra se quedaba bajo la lluvia y se escuchó una especie de algarabía. Los campesinos sacaban tinajas, baldes, cocas, telas, lo que fuera para recoger agua; fue un aguacero rápido y abundante.

Desierto de la Tatacoa|María Antonieta García
Cactus florecido en el desierto de la Tatacoa.

     No se sabe cuándo algo pasa por buena o mala suerte, en este caso estaba un poco confundida. Había viajado de muy lejos para vivir mi experiencia soñada y la había perdido por cuenta de la a veces impredecible naturaleza. Cuando me quejé con el dueño del albergue por mi decepción me contó que hacía seis meses no caía una gota de agua. Me disculpé, como siempre la ignorancia y el egoísmo humano por delante. La lluvia en el desierto es un signo incuestionable de buena suerte. ¡No me había dado cuenta que era lo mejor que les había podido pasar en mucho tiempo! Las plantas al otro día lo confirmaron: olía a arena mojada, el aire estaba limpio y era reconfortante la frescura del ambiente. Además, se alcanzaban a distinguir algunos retoños de flores hermosos entre los fósiles impasibles.

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Ortedó, en los pirineos catalanes

En Cataluña se celebró en junio el décimo Festival de cine de montaña Picurt en la Seu d’Urgell y Ortedó y corrí con la suerte de ser una de las estudiantes invitadas del Máster de Periodismo de viajes de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Además de las varias actividades que ofrece esta zona del país y el festival, algo llama especialmente la atención: descubrir que las montañas y bosques tienen guardados un pueblo de fantasía. Tal como en un cuento medieval de princesas y dragones, sobre todo cuando se acompañan las experiencias con la presentación de un grupo de música tradicional catalana.

Ortedó|María Antonieta García R.

También conocido como Artedó, pertenece al municipio de Alàs i Cerc en el Alt Urgell y está ubicado en una de las vertientes de la sierra del Cadí. Su arquitectura simple, en piedra oscura y sus paisajes rurales transmiten paz. Es aquí donde se hacen un par de actividades del festival de cine de montaña Picurt.

Lamentablemente no vive nadie allí, una persona anciana, es difícil imaginar una vida tan solitaria. Debería considerarse impulsar este destino pues es realmente una lástima que un lugar así de rico en paisajes se desaprovechara.

Ortedó|María Antonieta García R.

Se deben evitar a toda costa los destinos de moda, las grandes ciudades. Lo mejor es buscar pueblos como este, olvidados y hermosos. En estos lugares se logra una sincera e impactante inmersión cultural.